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El
Ojo se ha secado, sin
embargo, el agua sigue brotando en el
Recuenco. Aquí podemos
ver el agua que mana del lecho del arroyo. La arena se mueve con
fuerza gracias al chorro que nace bajo ella.
Una de esas ocasiones en que parece "hervir". Aquí hemos cogido en
detalle uno de esos chorros, pero alrededor había muchos más. |
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